marzo 2, 2024

El diálogo ha sido fatídico y perjudicial para el pueblo nicaragüense en relación a las élites corruptas del poder.¿Se puede confiar en Ortega?

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“El diálogo es, sin duda, el instrumento válido para todo acuerdo pero en él hay una regla de oro no se puede conculcar no se debe pedir ni se puede ofrecer lo que no se puede entregar porque, en esa entrega, se juega la propia existencia de los interlocutores.”
Adolfo Suárez.

El diálogo es un intercambio de información entre dos o más individuos a través de lenguaje verbal y del habla; es la base de la comunicación humana.

Diálogo del latín dialögus, que
significa discurso racional o, ciencia (logos).
En filosofía, Platón es sin duda el primero que usó este método, la dialéctica o arte del diálogo, para oponer dos discursos racionales y de esta forma, llegar a la “Verdad”
la contemplación de la idea suprema del Bien desde la que todo fuera iluminado.

¿Pero que pasa cuando no hay buena fe de parte de uno de los interlocutores?.
A lo largo de los años Nicaragua ha dialogado con dictadores déspotas y criminales en el poder.

En esas etapas convulsas el diálogo ha sido fatídico y perjudicial para el pueblo nicaragüense en relación a las élites corruptas del poder.

Recordemos el trágico ejemplo de diálogo entre el gobierno de Juan Bautista Sacasa, Anastasio Somoza y la traición que culminó con el asesinato del General Augusto Nicolás Calderón Sandino, el 21 de febrero de 1934.
La cena fue organizada por el presidente Juan Bautista Sacasa, el diálogo parecía avanzar, el General Sandino trataba de negociar una forma de constitucionalizar la Guardia Nacional como fuerza armada que garantizara la vida de sus hombres en Las Segovias.
Sandino después de la cena, sentía confianza en que había logrado un cambio. A la media hora fue emboscado y fusilado.

Después de esa vil traición Somoza, consolidó su poder y siendo presidente, propuso diálogos y pactos a sus adversarios para desarmar sus demandas y aniquilar al mismo tiempo a toda oposición.

Su sucesor Anastasio Somoza Debayle, en 1977 aseguró a los medios de comunicación: «Estamos en una sociedad donde está de por medio el diálogo y mi gobierno es partidario del diálogo. Si para la paz es necesario dialogar, lo vamos a hacer». Sin embargo seguía reprimiendo, censurando y asesinando en las calles.

El dictador Daniel Ortega, ya ha sido parte de diálogos nacionales.

Los acuerdos de Esquipulas entre 1986 – 1987, Sapoá el 23 de marzo de 1988, con la Resistencia Nicaragüense.
En cada proceso de diálogo algunos de sus interlocutores fueron embaucados y una vez desarmados fueron asesinados, como les ocurrió a los jefes militares de la Contra.

El 3 y 4 de agosto de 1989 se conversó con el objetivo de acabar la guerra y encontrar soluciones pacíficas.
Se adelantaron las elecciones, se otorgaron garantías legales y políticas para la participación opositora en las votaciones. Asimismo, se contó con la participación de Naciones Unidas, la OEA y el Centro para la Democracia.

De esos comicios Daniel Ortega perdió el poder ante doña Violeta Barrios de Chamorro.
Daniel Ortega prometió gobernar desde abajo y así lo hizo, las asonadas y protestas violentas fueron la forma de hacer oposición en los 3 periodos de gobiernos liberales.
Se abrió camino a través de pactos y artimañas para volver al poder y conservarlo a cualquier costo.

Tras las masivas protestas que exigían el fin de la segunda fase de la dictadura y demandaban justicia por las decenas de personas asesinadas por las fuerzas parapoliciales y paramilitares del régimen, se organizó un nuevo diálogo nacional.

El 16 de mayo de 2018 se dio inicio a conversaciones con la mediación de la iglesia católica y la OEA. Mientras se discutía la hoja de ruta, la dictadura continuaba con los asesinatos, la persecución y encarcelamiento de los manifestantes.
En una hoja de ruta consensuada entre la oposición y los esbirros de la dictadura, se establecieron adelanto de las elecciones, reformas electorales, Derecho a protestar, cese detenciones ilegales, el restablecimiento de la libertad de prensa, desarme de paramilitares, garantías procesales. De todos estos acuerdos ninguno fue cumplido y los dialogantes la mayoría están en las cárceles de la dictadura y otra parte exiliados.
Definitivamente el diálogo sirvió para oxigenar a la dictadura y el establecimiento de un verdadero estado terror a base de la represión y el miedo.

Se habla nuevamente de “diálogo”.
El 25 de enero de 2022,
familiares de 27 reos de conciencia
firmaron una iniciativa solicitando diálogo con la dictadura.
Se busca la libertad de los presos políticos, y aseguran que no es un asunto de preferencias partidarias ni es una maniobra en una lucha por el poder.

El Grupo de Reflexión de
Excarcelados (GREX) señaló en un
Comunicado que acuerpa la
demanda de los familiares de los
presos politicos, pero en las
actuales condiciones no tiene valor
alguno considerar que el régimen
pueda variar su “comportamiento
dictatorial”
El GREX insiste que los detenidos
deben ser puestos en libertad de
forma incondicional.

Unió de presos y presas Políticos Nicaragüenses (UPPN),
organización también conformada
por excarcelados políticos, rechazó
a través de un comunicado la
petición de diálogo.
“No hay diálogo si la impunidad prevalece. Ningún proceso de negociación en Nicaragua puede culminar en una amnistía, para los responsables de crímenes de lesa humanidad”.

“Hasta hoy sigue intacto nuestro
compromiso de desconocer
cualquier negociación que conlleve
a la impunidad de los crímenes de
lesa humanidad cometidos por el
FSLN y el Estado de Nicaragua, a
través de cualquier mecanismo. La
libertad de las y los presos políticos
debe darse sin condiciones de
ningún tipo, porque siempre han
sido inocentes” , señaló la UPPN.

¿Qué ofrece la dictadura?.
¿Qué concesiones dará el pueblo nicaragüense?

El sociólogo Oscar René Vargas, dijo que tras las elecciones «la crisis política de la dictadura se aceleró y por el temor a que llegara a su clímax, Ortega abre la posibilidad de un diálogo con algunos sectores del gran capital. Se trata de una artimaña que repetirá todos los engaños, todas las traiciones, todos los trucos, todas las emboscadas que la dictadura sabe hacer. Mientras se lleven a cabo las negociaciones debajo de la mesa, se continuará reprimiendo a los líderes naturales de la rebelión de abril de 2018». Aseguró el sociólogo.

#EditorialSoyNicaragua 

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